Alonso de Ojeda, explorador y descubridor de Venezuela

Personaje célebre en las Españas de finales del siglo XV y principios del siguiente, el capitán Alonso de Ojeda acompañó a Colón en su 2º viaje y fue gobernador de Nueva Andalucía (Colombia); así como fundador de Santa Cruz y de San Sebastián de Urabá, primeros asentamientos en la costa del nuevo continente.

INDICE

1. Exploración y descubrimientos (1499–1500)

2. Gobernaciones y fundaciones (1502–1510)

3. Origen de los Alonso de Ojeda

Tras acompañar al ‘Gran Almirante’ en su segunda singladura (1493), explorando y sometiendo a los caciques de la isla de La Española (Haití-Rep. Dominicana), el capitán Alonso de Ojeda retornó a la península tres años después, atendiendo al llamamiento hecho por los ‘Reyes Católicos’.

La noticia de la llegada de Cristóbal Colón a la costa firme del continente (1498) llevó a Ojeda a organizar una expedición por su cuenta y volver a embarcarse rumbo a las Indias. En esta aventura dispuso del beneplácito de los monarcas que desconfiaban de la veracidad de los relatos y de la buena gobernanza de los territorios descubiertos.

1. Exploraciones y descubrimientos (1499–1500)

Para llevar a cabo la empresa, Ojeda contó con la ayuda de su gran valedor, Luis de la Cerda, duque de Medinaceli y señor del Puerto de Santa María; al servicio del cual se había labrado fama de buen militar e intrépido soldado, desempeñando un papel destacado en la ‘Guerra de Granada’ (1482–1492).

Disponía también Ojeda de la protección de Juan Rodríguez de Fonseca, capellán real y obispo de Badajoz -más tarde también prelado de Burgos y presidente de la ‘Junta de Indias’-, quien se encargó de reunir el dinero y los medios necesarios para llevar a cabo la expedición.

Antes de emprender su primer viaje de descubrimiento (1492), Colón se alojó en la casa del duque de Medinaceli. Pudo ser entonces cuando conoció a Alonso de Ojeda, el cual aceptó acompañarle en su segunda travesía un año más tarde.

Descubrimiento de Venezuela (1499)

Cuatro naves zarparon finalmente bajo el mando del capitán Alonso de Ojeda, el 18 de mayo de 1499, auxiliado por su buen amigo Juan de la Cosa en calidad de piloto mayor y del también navegante y cartógrafo florentino Américo Vespucio.

Más de 20 jornadas de navegación después, siguiendo una ruta meridional por Cabo Verde, llegaron felizmente a la costa del nuevo continente (Norte del actual Brasil), ascendiendo hacia las Guayanas y alcanzando primero la desembocadura del río Orinoco y, más tarde, el lago de Maracaibo.

Ilustración de la nao Santa María (John Gardner).

En su recorrido por el litoral rumbo Noroeste, sobrepasada la península de Paraguaná (San Román), las naves capitaneadas por Alonso de Ojeda se toparon con poblados indígenas construidos sobre pilares de madera que despertaron en los europeos semejanzas con la ciudad de Venecia; de ahí que dieran al lugar el nombre de ‘Venezuela’.

«Era ya mediados del mes de agosto cuando, remontando el cabo de San Román, entró el bravo navegante con su propia flota en un ancho golfo, donde había una ciudad de bohíos sobre espigones instalados en la playa. Al verla Juan de la Cosa, dijo que parecía una pequeña Venecia sin palacios ni piedras blancas, a lo que contestó Ojeda: «si como Venecia es y una pequeña Venecia, a mi fe que la llamaré Venezuela.» ¹

Reconocida la costa y lago interior de Maracaibo -al que llamaron San Bartolomé- doblaron las naves el cabo de Coquibacoa (península de la Guajira) y terminaron su exploración continental alcanzando el cabo de la Vela (costa Este de Colombia), a finales de agosto de 1499.

Mapa con los viajes de Alonso de Ojeda (fuente: Wikipedia).

Desde allí se dirigió la expedición a Santo Domingo, en la isla de La Española, con el fin de arreglar su regreso a Castilla, siendo mal recibidos por los seguidores de Colón. Discutían éstos los derechos sobre las tierras recién exploradas por Ojeda, al asegurar que había sido el ‘Gran Almirante’ (y no otro) el primero en llegar a la costa del nuevo continente, un año antes.

Durante su tercer viaje a las Indias (1498), Colón alcanzó -finalmente- el continente en el golfo de Paría, que separa la isla de Trinidad de la costa oriental de Venezuela; desembarcando y tomándolo erróneamente por una isla.

La fecha del regreso a Castilla es discutida y se produjo entre noviembre de 1499 y junio de 1500, aunque todos coinciden en que la expedición no debió de resultar demasiado provechosa en lo material, portando poco más que perlas y esclavos en las bodegas.

De esta manera se puso fin al primero de los llamados “viajes menores” o “viajes andaluces” que se dirigieron a las Indias entre 1499 y 1500; todas ellos, travesías de exploración cuyos protagonistas, además de Alonso de Ojeda, fueron los navegantes: Vicente Yáñez Pinzón, Diego de Lepe y Cristóbal Guerra.

2. Gobernaciones y fundaciones (1502–1510)

Menos exitosos en el descubrimiento de nuevos territorios fueron los posteriores viajes emprendidos por el capitán Alonso de Ojeda; aunque (sin duda) de mayor interés “novelesco”, por lo escabroso e insospechado de los sucesos que se produjeron en ese período.

“Los Reyes Católicos en el acto de administrar justicia” (Víctor Manzano y Mejorada, 1860).

Con el propósito de retornar -lo antes posible- a la costa venezolana, se asoció en esta ocasión con los mercaderes Juan de Vergara y García de Campos, obteniendo la autorización para el viaje y el nombramiento real como gobernador de Coquibacoa.

Gobernación y fundación de Santa Cruz (1502)

Salieron nuevamente del Puerto de Santa María, en enero de 1502, con 4 naves y siguiendo la misma ruta de navegación que en el anterior viaje. Arribaron en primer lugar a la isla de Margarita y -una vez alcanzada la costa del continente- dejaron atrás el golfo de Paria, como les había sido ordenado para evitar conflictos con Colón.

El 3 de mayo de 1502 tomaron tierra los de Ojeda en la bahía de Honda (Norte de la península de la Guajira) y fundaron allí el poblado de Santa Cruz, como capital de la recibida gobernación de Coquibacoa. Este hecho señala la primera fundación oficial de un asentamiento europeo en la costa continental del ‘Nuevo Mundo’.

La colonia de Santa Cruz fue abandonada 3 meses después de su fundación, debido a las hostilidades con las tribus de la zona. Los métodos expeditivos utilizados crearon gran malestar entre los propios integrantes de la expedición.

El descontento general derivó en el apresamiento de Alonso de Ojeda por parte de sus socios Juan de Vergara y García de Campos. Encarcelado durante 2 años en la isla de La Española, fue liberado finalmente a cambio del pago de una elevada cantidad compensatoria que le dejó en una situación económica delicada.

Durante los siguientes 4 años (1504–1508) se le pierde la pista en la isla de La Española, aunque algunos afirman que se embarcó nuevamente en una modesta expedición sufragada con fondos reales llegados desde la otra orilla del océano, en agradecimiento a los servicios prestados por Ojeda en el pasado.

“Primer viaje de Cristóbal Colón” (autor anónimo).

Gobernación de Nueva Andalucía (1509)

El ‘Católico’, Fernando II de Aragón, para entonces regente de Castilla cambió su estrategia de colonización, dividiendo los territorios del nuevo ‘Reino de Tierra Firme’ en dos gobernaciones: la de Veragua, que comprendía el área centroamericana; y la de Nueva Andalucía, en la actual Colombia, desde el golfo de Urabá hasta el cabo de la Vela, por el Este.

De manera que entregó las encomiendas de exploración de ambos territorios al mejor postor, siendo Alonso de Ojeda -secundado nuevamente por Juan de la Cosa- el agraciado con el mandamiento real de afianzar la recién creada gobernación de Nueva Andalucía o de Urabá.

La gobernación de Veragua, que comprendía desde Nicaragua al Sur de Panamá, fue entregada al explorador jienense Diego de Nicuesa, quien contó con más apoyos y medios para llevar a cabo su misión colonizadora.

Partió Ojeda, junto a Juan de la Cosa, con parte de los navíos fletados en sociedad con el también navegante Martín Fernández de Enciso, en noviembre de 1509. Desembarcó en la bahía de Calamar (actualmente, Cartagena de Indias), encontrando una fuerte resistencia entre los indígenas del lugar.

Representación de buque del s. XV y XVI (Fundación Nao Victoria).

En uno de aquellos combates, los castellanos fueron derrotados y sufrieron innumerables bajas, entre ellas la de Juan de la Cosa. De manera milagrosa, Alonso de Ojeda consiguió salvar la vida y buscó refugio en la costa con los pocos supervivientes de la refriega.

Fundación y abandono de San Sebastián (1510)

Alcanzado el litoral, embarcaron y pusieron rumbo Suroeste en dirección al golfo de Urabá, donde -el 20 de enero de 1510- levantaron el fuerte de San Sebastián.

Durante los siguientes meses pasaron por grandes penalidades, sufriendo el acoso incesante de los nativos y la escasez de alimentos. En uno de aquellos ataques, Ojeda resultó gravemente herido en la pierna con una flecha envenenada; dolencia que arrastró el resto de su vida.

Fotografía aérea del fuerte de San Lorenzo (Panamá).

El pesimismo se apoderó de los expedicionarios, ante el retraso de la ayuda prometida -desde La Española- por Fernández de Enciso; de manera que el mismo Ojeda encabezó una operación de auxilio, dejando el mando de la colonia a un joven Francisco Pizarro, futuro conquistador del Perú.

El asentamiento de San Sebastián de Urabá fue desmantelado pocos meses después de la marcha de Ojeda. Las naves de Fernández de Enciso -en las que viajaba Núñez de Balboa- halló en ella a tan sólo 70 de los 300 hombres que emprendieron la aventura.

El capitán y gobernador, a bordo de un buque (sin pabellón) tripulado por Bernardino de Talavera, naufragó frente a la costa de Cuba, en su intentó desesperado por recabar ayuda; viéndose arrastrado lejos de la ruta prevista por una fuerte tormenta tropical.

Hubieron pues de recorrer los náufragos todo el Sur de la isla, en una larga y penosa travesía por tierra hasta ser socorridos finalmente por Pánfilo de Narváez, lugarteniente del gobernador general de Cuba.

“Mapa de las islas occidentales” (R. Morden, 1693).

Previo paso por la isla de Jamaica, donde fue acusado de piratería y exculpado de los cargos; el gobernador Alonso de Ojeda alcanzó finalmente Santo Domingo (en La Española), objetivo inicial del desdichado viaje de auxilio.

3- Origen de los Alonso de Ojeda

Se desconoce con exactitud el lugar y la fecha del nacimiento del capitán y gobernador Alonso de Ojeda, situándolo (por algunos) en la ciudad de Cuenca hacia 1470. Sin embargo, no existe registro del hecho y los únicos testimonios documentales hablan sólo de su crianza en la ciudad del Alto Júcar.

Sí que hay certeza de que el capitán Alonso de Ojeda fue pariente cercano del eminente miembro del (recién instaurado) tribunal de la ‘Santa Inquisición’, el prior dominico fray Alonso de Ojeda. Al contrario que éste, nuestro capitán siguió el camino de las armas y sirvió a las órdenes del duque de Medinaceli desde temprana edad.

Otros autores defienden -por contra- su origen burgalés, sin tampoco aportar prueba concluyente sobre ello. Esgrimen un posible traslado familiar cuando el futuro navegante, explorador y gobernador contaba con pocos años de vida.

“Varones Ilustres del Nuevo Mundo… ” (F. Pizarro y Orellana — 1639).

Los Infanzones de Ojeda

Lo que no despierta controversia es el origen familiar de los Alonso de Ojeda, el cual se encuentra en la pequeña localidad homónima, situada en el valle de Caderechas, al Norte de la provincia de Burgos.

Sobre ello dan fe las inscripciones en el registro de hidalguía de la ‘Real Chancillería de Valladolid’ y la descripción de los numerosos autores que han recogido los descubrimientos, hazañas y desventuras del explorador castellano.

Panorámica de la localidad de Ojeda (Burgos).

Conocidos como los Infanzones de Ojeda, fueron miembros de la nobleza baja (o hidalgos) que tuvieron su “cuna” y “solar” familiar en esta localidad burgalesa; siendo todavía hoy Ojeda un apellido frecuente en la zona.

En el mismo lugar se conservan sobre un altozano, aunque en pésimo estado de conservación, los restos de una ‘torre’ o casa-fuerte del siglo XV, cuya propiedad la tradición atribuye a este linaje.

«Este fue el capitan Alonso de Ojeda, de conocida calidad y nobleza; como lo muestra el ser de la solariega casa de Ojeda, cerca de Oña, en las Caderechas, merindad de Bureba, que comúnmente se llama el solar de los Infanzones de Ojeda.» ²

Autor:

Jorge Plaza Bárcena

Enlace de interés:

🧭 Portal de Turismo del Valle de las Caderechas. Web >> www.valledecaderechas.com

Fuentes:

(1) “Reivindicación burgalesa de Alonso de Ojeda, famoso conquistador y colonizador del Nuevo Mundo”, Miguel Ojeda, Gonzalo. Boletín Institución Fernán González — Tomo X, páginas 432 y ss.

(2) “Varones Ilustres del Nuevo Mundo: Descubridores, Conquistadores y Pacificadores… ”, Pizarro y Orellana, Fernando— 1639.

Espacio dedicado a la localidad de Quintanaopio y al entorno de Las Caderechas (by, QMM).

Espacio dedicado a la localidad de Quintanaopio y al entorno de Las Caderechas (by, QMM).