Geografía de la Bureba y Caderechas (Parte II)

Panorámica de Las Caderechas, Montes Obarenes y de la llanura burebana (Burgos).

En esta nueva entrega, la atención se dirige a dos espacios singulares de la comarca de la Bureba, como son el ‘valle de Caderechas’ y los ‘Montes Obarenes’. Se trata de territorios contiguos con un origen geológico común y rasgos ambientales y paisajísticos ciertamente reseñables.

INDICE

1. Montes Obarenes

1.1 Geomorfología
1.2 Los desfiladeros

2. Valle de Caderechas

2.1 Sistema central de Caderechas
2.2 Valle de Padrones
2.3 Sierra de Tablones
2.4 Peña Cironte

La comarca de La Bureba, como vimos en el anterior artículo, está situada al Noreste de la provincia de Burgos (Castilla y León, España). Destaca por su extensa superficie (1.000 km²) y por su característica morfología de gran llanura sedimentaria, rodeada de accidentes geográficos que delimitan su contorno, exceptuando con la región vecina de La Rioja (por el Este).

Con una altitud media por encima de los 600 metros, suelos de gran fertilidad y un duro clima de tipo continental, las tierras de La Bureba se muestran especialmente adecuadas para cultivos, como el ‘cereal’, con rendimientos por hectárea aquí muy elevados.

Esta intensa explotación agrícola explica por qué la comarca se encuentra en su mayor parte deforestada, a excepción de las grandes manchas vegetales que se conservan en sus áreas periféricas, como los ‘Montes Obarenes’ y el ‘valle de Caderechas’.

Plano físico parcial de la comarca de La Bureba (Burgos).

En este artículo nos centraremos (precisamente) en estas dos áreas contiguas, situadas en el borde más septentrional de La Bureba y que la separan de la vecina comarca de Las Merindades. Se trata de espacios geográficos de enorme singularidad, con unos valores ambientales y paisajísticos incalculables…

1. Montes Obarenes

Conforman un sistema montañoso de unos 30 kilómetros de longitud, delimitado por los cursos fluviales del río Ebro (al Norte), del río Oca (al Sur y Oeste) y del río Orocillo (al Este). Además de la línea de montes que asoman a la llanura de La Bureba (conocidos propiamente como Obarenes), éstos comprenden también las sierras de: Oña, La Llana, Pancorbo y Arcena.

Su altura oscila entre los 800 y 900 metros, siendo las cumbres más significativas la Mesa de Oña (1208 metros), el Pan Perdido (1237 metros) y el Humión (1437 metros).

En el año 2006 se creó la figura del Parque Natural de Montes Obarenes-San Zadornil, como herramienta de protección y de reconocimiento al valor medioambiental de este espacio, por parte de la ‘Junta de Castilla y León’.

1.1 Geomorfología

Los ‘Montes Obarenes’ constituyen la última y más meridional estribación de la Cordillera Cantábrica, actuando como una bisagra estructural que enlaza ésta con la cadena montañosa de los Pirineos.

Los Obarenes son el resultado del conjunto de fuerzas tectónicas de la orogenia alpina, iniciada durante el ‘Eoceno’ (hace 50 millones de años), extendiéndose también a lo largo del ‘Oligoceno’ y ‘Mioceno’; que actúan sobre una cobertera de materiales secundarios y terciarios.

En estos depósitos se alternan capas de margas, areniscas y arcillas (del ‘Cenozoico’, de escasa consistencia y gran plasticidad) con otros depósitos de roca caliza y conglomerados calcáreos (del ‘Mesozoico’), verdadero armazón estructural del sistema montañoso.

Valle interior de los Montes Obarenes, desde el Humión (Cubilla de la Sierra, Burgos).

Los pliegues anticlinales orientados de Sureste a Noroeste, configuran la principal línea de cumbres montañosas de este espacio. Estas elevaciones suponen la manifestación -en este sector- de la gran falla de cabalgamiento frontal que nace cerca de Estella (Navarra) y se prolonga, por el Noroeste, hasta Picos de Europa.

Esta mismo cabalgamiento (falla), tiene sus expresiones por el Este en las sierras de: Aralar, Urbasa y Cantabria. Mientras, al Oeste continúa por el ‘valle de Caderechas’ y se adentra en el páramo de Masa, dando origen al ‘diapiro’ de Poza de la Sal.

Su situación, a caballo entre las regiones ‘biogeográficas’ atlántica y mediterránea, confiere a este espacio una enorme riqueza arbustiva y arbórea; así como faunística, con un gran número de rapaces y aves migratorias (más de 70 especies diferentes).

1.2 Los desfiladeros

A ambos frentes de los Obarenes se nos presentan dos cuencas sedimentarias: La Bureba (al Norte) y el valle de Tobalina (al Sur); que se enlazan perpendicularmente, mediante valles ortoclinales, conformando paisajes calcáreos de enorme belleza y gran valor natural.

Estos fenómenos kársticos se expresan en forma de profundos desfiladeros, como sucede en las hoces del río Ebro (como la Horadada y Sobrón), en el desfiladero del río Oca (en las proximidades de Oña), en la garganta del río Purón (entre Herrán y San Zadornil), así como también en el cauce del río Molinar a su paso por Tobera.

Corte transversal (SO-NE) del sistema de los Montes Obarenes, entre Miraveche y Sobrón.

2. Valle de Caderechas

El territorio de Las Caderechas es un rincón de la comarca de La Bureba que se sitúa en su extremo noroccidental. Se muestra éste como el resultado de la prolongada erosión de la plataforma calcárea del páramo de Masa por parte de diferentes corrientes fluviales, formando en su transcurrir distintos valles a los que (hoy) damos el nombre conjunto de: ‘valle de Caderechas’.

La gran cubeta de Las Caderechas (formada por los valles de: “Aguas Cándidas-Hozabejas”, “Rucandio-Madrid” y “Ojeda-Cantabrana”) muestra un sentido de perfecta continuidad en el paisaje, conformando una depresión en la que predominan distintos materiales secundarios o del período ‘Mesozoico’.

Plano físico del valle de Caderechas (Burgos).

Así por un lado, en el interior del valle se dan suelos compuestos de areniscas, arenas y arcillas del ‘Cretácico inferior’ (concretamente, de las denominadas facies ‘Weald’ y ‘Utrillas’). Coincidiendo con el borde exterior de la paramera, aparecen las características rocas carbonatadas, propias del ‘Cretácico superior’: calizas, margas y margocalizas.

Entre los materiales del ‘Cretácico inferior’, tan abundantes en Las Caderechas, surgen arenas o silicatos, como la roca de ‘caolín’, de la cual existe una larga tradición extractiva en distintas localidades del valle.

2.1 Sistema central de Las Caderechas

En el centro de esta gran cubeta -a modo de espina dorsal- se sitúa un pequeño sistema montañoso que avanza en dirección Sureste-Noroeste (lo mismo que sus hermanos, los ‘Montes Obarenes’) y que tiene sus cumbres más destacadas en: Peña Alborto (979 metros), Castilviejo (1079 metros), El Mazo (1035 metros) y Los Castillos (1142 metros).

Estas elevaciones son la continuación por el Noroeste de la misma falla (denominada, “cabalgamiento frontal surpirenaico”) que vimos anteriormente al hablar de los ‘Montes Obarenes’.

Vista del pico ‘Castilviejo’, desde Río-Quintanilla (Burgos).

A diferencia del resto de suelos (formados durante el ‘Cretácico’), el sistema central tiene su origen en el período ‘Jurásico’, constituyendo los suelos más antiguos del ‘valle de Caderechas. Éstos se encuentran formados principalmente de materiales, como: calizas, margas y dolomías.

El río Vadillo, en su transcurrir lento pero constante, ha desgastado este sistema montañoso central, conformando aquí también un valle de tipo ortoclinal (perpendicular) entre las localidades de Río-Quintanilla y Quintanaopio.

A su paso, las aguas de este río han labrado una profunda garganta y modelado uno de los paisajes más vistosos de la zona, conocido como “los riscos”. En él se dan espectaculares ‘toberas’ (de precipitación calcárea) con cuyas rocas se construyeron gran parte de las edificaciones del valle.

Paredones de toba, en el paraje de “los riscos” (Quintanaopio, Burgos).

2.2 Valle de Padrones

El último de los valles lo constituye el ‘valle de Padrones’. A diferencia de los anteriores, compuestos de materiales Jurásicos y Cretácicos (de entre 150 y 100 millones de años), el ‘valle de Padrones’ está formado mayormente por suelos similares a los que constituyen la gran llanura terciaria de La Bureba (materiales del ‘Mioceno’), de entre 23 y 5 millones de años.

Aquí, la morfoestructura tabular (plana) del páramo ejerce como un gran colector natural, recogiendo las precipitaciones y expulsándolas a través de los numerosos arroyos distribuidos por el terreno: Valdelapelilla, Gustar, Valdecidad, etc. Todos estas corrientes presentan una disposición en forma de “abanico” que convergen en la localidad de Padrones de Bureba, conformando el mencionado río Vadillo.

Vega del Vadillo, a su paso por Río-Quintanilla (Burgos).

Desde Padrones de Bureba, el río Vadillo hace un periplo por gran parte del ‘valle de Caderechas’, agregando a su cauce las corrientes del arroyo de Hozabejas (en Río-Quintanilla) y, posteriormente, del arroyo de Ojeda (en el término de Quintanaopio).

Desde este último punto, todas las aguas del valle discurren ya de manera conjunta, bajo el nombre de río Caderechano, hasta encontrar su salida en el río Homino (varios kilómetros más abajo) junto a la localidad de Terminón.

2.3 Sierra de Tablones

Otro de los importantes accidentes geográficos que se dan, en el medio físico de Las Caderechas, es la ‘sierra de Tablones’. Se trata de una gran cresta caliza que -partiendo del mismo páramo- cierra completamente el valle por su sector Norte y lo separa del valle de Valdivielso.

Vista de la ‘Sierra de Tablones’, desde las proximidades de Rucandio (Burgos).

La cumbre de la ‘sierra de Tablones’ supone el techo de Las Caderechas (con sus 1248 metros) y resulta perfectamente distinguible por las numerosas antenas de telecomunicaciones que la coronan. En su recorrido (Noroeste-Sureste) ésta va perdiendo progresivamente cota hasta quedar reducida a una modesta elevación al llegar a la localidad de Oña.

La ‘sierra de Tablones’ se ve interrumpida por el ‘desfiladero del Oca’ e imposibilitada de poder conectar con su prolongación (geofísica) en el sector de los ‘Montes Obarenes’, la cual discurre entre Villanueva de los Montes y Barcina.

2.4 Peña Cironte

Aparece como una enorme “mole” calcárea situada en la localidad de Hozabejas y cuya cúspide se eleva hasta prácticamente la misma altura de la paramera (1045 metros).

No obstante, el verdadero interés de la ‘Peña Cironte’ radica en la gran pared de roca caliza arenosa (del ‘Cretácico superior’) que asoma encima del caserío del pueblo. Además de la vistosidad aparente, esta formación cuenta con un gran valor medioambiental, al cobijar entre sus roquedos los nidos de numerosas rapaces.

Vista de la ‘Peña Cironte’, desde la localidad de Hozabejas (Burgos).

De manera añadida, las entrañas de la ‘Peña Cironte’ alojan en su interior un complejo kárstico, compuesto de varias cavidades conectadas, integradas dentro del Catastro Espeleológico de Burgos (partida: BU-VIII.C, sector ‘Butrón-Caderechas’).

Conocidas popularmente como “las narices”, este conjunto de cuevas presenta 5 entradas (distribuidas en 4 sectores) y un recorrido acumulado conjunto de 760 metros de longitud.

Las galerías carecen de actividad hidrológica (al estar suspendidas en altura), sin embrago contienen formaciones de precipitación caliza en puntos concretos de su recorrido, véanse: litogénicas, parietales, excéntricas…

Su ocupación se ha mantenido en el tiempo, sirviendo de guarida natural de animales y de lugar de cobijo para el hombre, probablemente desde la prehistoria. Aunque sin restos que puedan atestiguar esto último (como sucede en la cueva de Peches), de lo que sí se conserva memoria fresca es de servir de refugio en tiempos de inseguridad y confrontaciones bélicas.

Artículo previo

El presente artículo es la continuación del publicado anteriormente: Geografía de La Bureba y Caderechas (Parte I); en el que se recorren los principales aspectos geográficos que caracterizan la comarca de La Bureba y en el que se hace una parada para observar el excepcional fenómeno geológico del ‘diapiro’ de Poza de la Sal

Texto y fotografías:

Jorge Plaza Bárcena

Enlaces de interés:

Fuentes:

“La Bureba, estudio geográfico”, Ortega Valcárcel, José, Universidad de Valladolid — 1966.

“El subsuelo de Burgos”, De la Cruz, Valentín, Colección ‘Temas burgaleses’, ed. Caja Burgos, Burgos — 1996.

“Estudios espeleológicos de las cavidades de Peña Cironte. Hozabejas (Burgos)”, G.E.Edelweiss, Estudios de Espeleología Burgalesa, Diputación Provincial de Burgos, 1983, Número 3, (págs. 23–70).

Espacio dedicado a la localidad de Quintanaopio y al entorno de Las Caderechas (by, QMM).

Espacio dedicado a la localidad de Quintanaopio y al entorno de Las Caderechas (by, QMM).